miércoles, 27 de octubre de 2010


CONFUSIÓN


Risas, carcajadas, gritos, lamentos; todo esto atormenta mi mente.
¡Ya no se qué es lo que debo hacer!

Sigo echada sobre la misma cama, acompañada de mi dolor, aquel que no me deja vivir en paz. Como siempre veo el techo, como si allí encontraré la calma a todos mis pesares.

El sol se asoma a mi ventana, es hora de fingir nuevamente.
Empieza la función llena de hipocresías. Sonrío y estoy como si nada me pasará, como si todo en mi pequeño y cruel mundo estaría lleno de regocijo y alegrías.

Mi vida es como una función de teatro; aparento ser lo que no soy; feliz; miento creyendo estar donde no estoy; aquí.
Mi alma pertenece a otro mundo. Sin embargo estando aquí, solo me queda ser quien no soy y fingir estar aquí, cuando no lo estoy.